La calle Jimios, donde se sitúa nuestro Hotel Europa, entraña una curiosa leyenda
En los siglos XV y XVI, se le conocía a la calle Jimios con el sobrenombre de Calle Cadaorcos, Calahorcos o calle del Ahorco.
Según Félix González de León (erudito, escritor, historiador y cronista que centró todo su trabajo en el ámbito local de la ciudad andaluza), el nombre le vendría porque había un portalillo donde vivía un maestro herrero, que mató a su aprendiz y no dijo nada. Tiempo después, preso por otro delito, pasó por esta calle cuando era llevado al suplicio y, como llovía mucho, lo metieron en ese mismo portal. Como llovía tanto y no cesaba, los jueces estimaron que la ejecución se produjera allí mismo y, estando allí, el herrero confesó el crimen del aprendiz.
De ahí que tras su muerte, la calle fuera conocida por dicho sobrenombre.
D.O.D